Interioridad en casa

Un momento para cuidarnos, para conocernos, para disfrutarnos,para crecer, para agradecer ,...

Gracias Nicolás por invitarnos a vivir despiertos.

Vivir despiertos.
Tiempo para estar alerta. Tiempo para usar el zoom. Tiempo de volver y estar en casa. Tiempo para profundizar en el ser maravilloso que somos. Tiempo para sentirnos unidos a todas las personas, a todos los seres.
Tiempo para regar las buenas semillas que llevamos dentro y regar las de los demás. Tiempo para agradecer. Tiempo para desarrollar una filosofía de vida que al menos apunte respuestas a las muchas preguntas que nos hacemos.
Tiempo para contemplar y para aplaudir, para conectar con tantos seres humanos que ven el futuro cargado de sombras, que sienten el ahogo en sus pulmones, que están extenuados ayudando a los demás.
Tiempo para la trascendencia, para ir más allá de lo observable. Tiempo para leer y meditar el evangelio sin preconceptos.
Y podemos vivir estos tiempos a veces con prácticas de atención y contemplación, con momentos de mindfulness u otras formas que nos ayuden a estar atentos al presente, con momentos de silencio conectando con el Dios que nos habita.
Una invitación a la práctica informal de estar presentes que nos ayude a hacer las rutinas de cada día desde la atención. A modo de ejemplo:
Cuando me lavo las manos lo hago conscientemente, sintiendo el agua, el jabón, cada parte de las manos y conecto con quienes sufren la infección que nos rodea.

Cuando tomo infusiones u otras bebidas lo hago despacio, dejándome llenar del aroma, del contacto con la taza, del calor, de los sonidos, de la variedad de sabores y conecto con personas de todo el mundo que también toman su té, sus infusiones, con quienes plantan, recogen, preparan, venden estos productos.

Miro desde mi balcón o ventana y, sin pensamientos, solo contemplo y me siento unido a todos los habitantes de mi calle, barrio, ciudad… y me dejo impresionar por mi ciudad desierta.
Así puedo hacer con muchas actividades del día, simplemente me paro, respiro y soy consciente de lo que hago, de lo que estoy viviendo.